














Termina una semana de mucho quehacer periodistico en nuestra provincia. De todos los temas, muy notorio han sido las movidas electorales. Y hay detodo . Lamentablemente que otra vez los tránsfugas, los saltapericos , los oportunistas y los improvisadios han estado a la orden del dìa.
Que podrìamos decir de esto que llaman partidos polìticos pero que en la pràctica se han comportado como lo que realmente son: quioscos donde se ofrecen candidaturas a alcaldes, regidores, o concejeros.
Como entender que de la noche a la mañana se hagan públicas candidaturas que supuestamente se han gestado en democràticas elecciones internas o reuniones de asociados, en donde se han nominados candidatos que han salido como conejos de un sombrero de magos .
Y en el colmo de los colmos, aparecen actas de asambleas de asociados en donde supuestamente las bases partidarias se han pronunciados por apoyar a determinados candidatos, que inclusive no son de la tienda polìtica sino , como para no creerlo, pertenecen a otra agrupación politiquera rival..
A esto se ha reducido la vida partidaria. En esta incubadora de candidatos se han convertido los dizque partidos polìticos, los mismos que deberìan ser la base de la vida democratica de una sociedad.
Ya no hay que mirar a la capital para encontrar vientres de alquiler para postulantes a un sillòn municipal o regional. Tenemos tiendas polìticas que han superado a ese mal ejemplo que significa en la polìtica peruana, el partido CAMBIO RADICAL del ex aprista, Barba Caballero, que ha encontrado en el fujimorista Kouri Boumachar a su candidato a la alcaldia de Lima.
Los tránsfugas y los oportunistas se han cambiado de camiseta partidaria para pasarse, sin ningùn pudor ni vergüenza, de un partido a otro. Estos saltapericos no lograron ganar en las elecciones internas de su partido de origen y, casi de inmediato aceptaron ser candidatos de otra agrupación polìtica. Alli estan los voceados candidatos de Alianza para el Progreso, Somos Perù, o Fuerza 2011 de la gordita Keiko.
Esta es la herencia que nos ha dejado un gobierno corrupto y comprador de conciencias como lo fue la gestiòn de los ahora condenados a prisiòn : Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Se acuerdan de los regalos de vìveres, raciones en los comedores populares, de las vírgenes que lloran, o periodistas comprados en dòlares contantes y sonantes.
Que podrìamos decir de esto que llaman partidos polìticos pero que en la pràctica se han comportado como lo que realmente son: quioscos donde se ofrecen candidaturas a alcaldes, regidores, o concejeros.
Como entender que de la noche a la mañana se hagan públicas candidaturas que supuestamente se han gestado en democràticas elecciones internas o reuniones de asociados, en donde se han nominados candidatos que han salido como conejos de un sombrero de magos .
Y en el colmo de los colmos, aparecen actas de asambleas de asociados en donde supuestamente las bases partidarias se han pronunciados por apoyar a determinados candidatos, que inclusive no son de la tienda polìtica sino , como para no creerlo, pertenecen a otra agrupación politiquera rival..
A esto se ha reducido la vida partidaria. En esta incubadora de candidatos se han convertido los dizque partidos polìticos, los mismos que deberìan ser la base de la vida democratica de una sociedad.
Ya no hay que mirar a la capital para encontrar vientres de alquiler para postulantes a un sillòn municipal o regional. Tenemos tiendas polìticas que han superado a ese mal ejemplo que significa en la polìtica peruana, el partido CAMBIO RADICAL del ex aprista, Barba Caballero, que ha encontrado en el fujimorista Kouri Boumachar a su candidato a la alcaldia de Lima.
Los tránsfugas y los oportunistas se han cambiado de camiseta partidaria para pasarse, sin ningùn pudor ni vergüenza, de un partido a otro. Estos saltapericos no lograron ganar en las elecciones internas de su partido de origen y, casi de inmediato aceptaron ser candidatos de otra agrupación polìtica. Alli estan los voceados candidatos de Alianza para el Progreso, Somos Perù, o Fuerza 2011 de la gordita Keiko.
Esta es la herencia que nos ha dejado un gobierno corrupto y comprador de conciencias como lo fue la gestiòn de los ahora condenados a prisiòn : Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Se acuerdan de los regalos de vìveres, raciones en los comedores populares, de las vírgenes que lloran, o periodistas comprados en dòlares contantes y sonantes.











































